el lenguaje de la pausa
La frecuencia de San Sebastián es el reflejo del tiempo sobre la naturaleza. El sonido de las olas, el gentío y la vida en la calle o el absoluto silencio del bosque. El sonido de la lluvia contra el paraguas, el eco de los pasos en los soportales de la Plaza de la Constitución o el rumor constante, casi eléctrico, de las terrazas de Gros. San Sebastián es ese susurro, un rumor de vida que te recuerda siempre dónde estás.